Lugar: Ermita de Nuestra Señora de Linarejos
Temperatura: casi 40ºC de calor seco.
¿Por qué hay tantos hombres enfundados en un chaqué sudando a la gota gorda? ¿Por qué las mujeres llevan plumas, flores y vaporosos chales? ¿Por qué están todos tan impacientes como elegantes?¿Qué sucede?
Se acerca un coche. Se detiene a pocos pasos. Todos callan y lo observan con atención. No es un vehículo cualquiera, se trata de un espectacular Aston Martin del que se baja el mismísimo 007. Al verle, nadie corre a protegerse, sino que se acercan con los brazos abiertos hacia el peligroso espía. Bond sonríe y saluda a todos con el encanto pícaro que le caracteriza... y le delata. ¡Es Titón! Parece el protagonista de la película, pero no. También él se queda delante de la explanada de la iglesia a esperar. Mira la carretera, pendiente de los coches que llegan, no sea que se le escape el que busca.
Llega más gente, todos lucen sus mejores galas. Hablan unos con otros, sin perder de vista la carretera. Ahora lo que se acerca un Mercedes. ¡Es el que todos esperan! Lo adornan lazos y flores, y para hacer sentir su presencia toca el claxon según se aproxima a la ermita. En su interior viaja una preciosa princesa vestida de blanco y envuelta en un velo de encaje que saluda a su público con la delicadeza de una reina ¡Es una boda! ¡Qué guapa y feliz está la novia! Los presentes persiguen su vehículo con la mirada, y con los pies. Pasa de largo. Confusos, corren tras ella. Se marcha ¡La han perdido! ¡Ah, no! Ahí regresa de nuevo, se oye el sonido del claxon antes de doblar la esquina y reaparecer. Es la señal para que todos se resguarden del calor en el "cálido" interior de la ermita.
Dentro de la capilla la temperatura es incluso más elevada que en el exterior. Los abanicos trabajan sin parar. Los bancos de delante son los únicos ocupados. El resto está vacío. Los invitados buscan una inexistente corriente de aire en la que refrescarse. En la parte de atrás, sin bancos, se amontonan los espectadores. La curiosidad vence al calor. Tienen todos tantas ganas de ver a la novia que no quieren moverse de ahí y bloquean la gran puerta de acceso. Mientras la sonriente princesa baja del coche y se coloca el vestido, la cola y el velo, los invitados se besan, conversan y tratan de ponerse al día en un minuto, y desviar con el bullicio la atención sobre el calor que transforma la iglesia en una improvisada sauna.
La novia consigue entrar, casi ha tenido que colarse por un hueco. Suena la música de "Juego de Tronos". Entre susurros y comentarios de admiración avanza por el pasillo. Mira a los lados, emocionada. Es guapísima y está radiante. Irradia dulzura, cariño y simpatía. Brilla con luz propia. Sonríe y con ese gesto tan suyo, resplandece. El vestido es sencillo, elegante y precioso, como ella. Del cabello negro recogido sale una mantilla blanca de blonda que la transforma en la princesa de cuento del día. Su príncipe azul, que nunca fue rana, le espera feliz y emocionado, delante del altar.
La ceremonia del enlace de los novios da comienzo entre el rítmico aleteo de los abanicos, y los acordes y desacordes del coro. Pasti sube al púlpito. Es la primera en hablar y lo hace sobre su infancia. Durante esa época se convirtió en la sombra encargada de vigilar a su travieso hermano. Con aquella supervisión sus padres pretendían influir en el niño y conseguir que se portase bien. El plan fue un estrepitoso fracaso. El ocurrente chiquillo se las ingeniaba para que cualquier ingenuo que estuviese a mano, colaborase en sus barrabasadas. A continuación Pasti le cedió la palabra a Posti. Éste se inspiró en los tradicionales poemas de brindis del abuelo Andrés para dedicarles una versión adaptada a los novios. Lo hizo al más puro estilo del abuelo, y para lograrlo revisó antiguos vídeos y estudió la entonación y las pausas que les daba a sus palabras. Fue precioso, nostálgico y muy emotivo. Yoladina y el Gris no sólo les aconsejaron con su sabiduría, sino que también les agradecieron el hecho de haber compartido su idilio con todos los presentes. Antes de terminar, Titón leyó sus votos: habló de la familia y echó la vista atrás, y se remontó a los inicios de su relación: desde su comienzo en un viaje del Instituto, hasta los momentos más duros que han sobrellevado juntos y sin flaquear durante estos 10 años. Hacía cada vez más calor, pero más importante que la temperatura, y lo que contribuía a hacerla llevadera, era la calidez que arropaba a los contrayentes, el amor con el que se miraban y el cariño de todos los que éramos testigos de su unión.
Una vez declarados marido y mujer, le llegó el turno a las felicitaciones y a las fotos con la pareja. Todos deseaban retratarse con los nuevos esposos. El pobre párroco se vio finalmente obligado a echarnos de allí para poder oficiar su misa habitual de la tarde del sábado. Fue le excusa perfecta para empezar a celebrarlo a lo grande. Estábamos al borde de la deshidratación y era imprescindible reponer líquidos. La comitiva nupcial se dirigió en pleno a la cercana Hacienda El Campero. Por el camino, los fotógrafos raptaron a los novios mientras que a los invitados, en el jardín, nos servían unos estupendos aperitivos para entretener la espera. Cuando el nuevo matrimonio fue liberado de las tareas de inmortalización, brindamos y pasamos a las mesas y nos sentamos (¡los tacones cayeron debajo de los manteles y los torturados pies gritaron al unísono ¡al fin! ). Disfrutamos de más aperitivos, a los que siguió una mariscada fresca y deliciosa. Entremedias un sorbete de limón que incluso a mí me gustó (y nunca lo hace, pero éste me recordaba a un lemoncello suave), y como plato fuerte (no fuese alguien a quedarse con hambre): una paletilla de cabrito en su punto, muy jugosa y con la carne muy blanca.
¡Quedaban los postres! Entre recoger, montar el armazón en el que colocar la tarta, el ritual de cortar cada piso con la espada de rigor, los brindis, los ¡Vivan los novios! y los numerosos ¡Qué se besen! (para lo que no se hicieron los remolones) pudo bajar la comida lo suficiente como para hacerle un hueco a la estupenda tarta milhojas que recordaba a los pasteles alemanes de Hojaldres Moreno que tanto me gustan. ¡Riquísima! La acompañaba una tulipa con helado que se agradecía con el calor aquel, aunque hacia el final de la cena la temperatura mejoró ligeramente.
Tras la cena, cantamos, sin dar una nota a derechas, unas sevillanas compuestas por el Fernández, con gracia, salero y mucho cariño. Tras aquel intento que confirmó que nadie de la familia ha sido llamado al bel canto, empezó la barra libre. Para lubricar las gargantas con algo más que alcohol, incluyeron una novedosa fuente de chocolate rodeada por bandejas de frutas, barquillos, nubes y profiteroles, que había que pinchar y sumergir en la cascada del chocolate fundido. Nadie podía comer más pero la curiosidad gastronómica, la estética y la atracción por el chocolate pudieron más y la fuente fue tomada al asedio por el numeroso grupo de golosos (entre los que me incluyo). Buenísimo aunque por desgracia poco digestivo. Un poco de baile ayudó a bajarlo y a recolocar las tripas con el movimiento.
Los nuevos esposos nos hicieron esperar antes de animarse a bailar ellos. Su actuación estelar fue otro momento memorable. Empezaron con una canción empalagosa, lenta, de las de baile de instituto. Se oyó un “ring-ring” ¡llamaban a la puerta! ¿Quién sería? Pues ni más ni menos que Posti con un sombrero y un CD para que cambiasen la música de dormir a las moscas y en su lugar dar paso a ¡Michael Jackson! Titón se calzó el sombrero y se transformó en Jacko: su imitación del estilo del artista nos dejó a todos pegados en el sitio con la boca abierta. La novia se unió a él, con el inconveniente de la cola de la falda (el artista nunca tuvo que lidiar con una traje similar y no habría salido tan airoso del trance). Un nuevo “Ring” les obligó a detenerse. De nuevo Posti, en esta ocasión con un sombrero blanco y más Michael. Pompidulp se colocó el sombrero y ambos se transformaron en Smooth Criminals. Lanzaron el gorro y comenzaron unos acordes tenebrosos, con risas de espectros. La representación que hicieron de Thriller fue antológica.
El baile continuó y nos recogimos casi a las 5 de la mañana mientras los más jóvenes seguían, inasequibles a la fatiga y al desaliento, hasta que les echaron a las 6. ¡Fue una boda entrañable, divertida y preciosa!
La nobleza no precisa de títulos. El ejemplo y los sólidos valores de mis abuelos dejaron una profunda huella y un sinfín de felices recuerdos en todos los que los trataron. Con todo mi cariño, en homenaje y como agradecimiento a mi fantástica familia he seleccionado las entradas familiares del blog grande "An Old Grump and a Beautiful Person" para guardar en éste esos maravillosos recuerdos.
domingo, 17 de junio de 2012
sábado, 16 de junio de 2012
¡Ha llegado el Menino!
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| Klimt |
Tal y como estaba previsto, el esperado pequeñín puso todo de su parte para estar presente en la boda. Hermanita se despertó con contracciones y todo evolucionó rápidamente. El parto duró apenas 5 horas, el invitado del día tenía prisa por salir, no fuese a llegar tarde. Lástima que circunstancias ajenas a su voluntad le hayan retenido al otro lado del charco y le impidieran presentase a la ceremonia del enlace. No obstante seguro que cuando crezca encontrará a muchos voluntarios dispuestos a contarle todo lo que sucedió el día de su nacimiento.
Hermanita, cuñadito y su pequeño príncipe están bien, aunque el chiquitín está en la Unidad de Neonatos, por precaución.
¡Uno más para la familia! Muchos besos a todos y un millón de abrazos.
martes, 12 de junio de 2012
Medias naranjas
La verdad es que suele resultar complicado dar con la pareja ideal. Las relaciones son tan dispares que, además de naranjas, una se encuentra con una auténtica macedonia en la que se incluyen algunas frutas de lo más exóticas e incluso raras especies que se pensaba extinguidas.
Son múltiples los factores que influyen en la facilidad para hallar a la mitad complementaria y además estos varían en cada época de la vida. Es frecuente que a la mayoría de las adolescentes les guste el "guapo" de turno, y viceversa. No era mi caso: si el guapo era un hermoso melón, perdía todo el atractivo para mí. Una competidora menos a la hora de ir a la caza de sus sonrisas. Eso de adorar todo el día la bonita y hueca cabeza de uno, con el que no se podían cruzar más de dos palabras interesantes, y eso si tenía un día inspirado, no estaba hecho para mí. Tampoco creo que el guapo en cuestión lamentase demasiado mi falta de admiración.
La sociabilidad de mis hermanas en lo que respecta a tipo de cuestiones era una gran baza a su favor. Para mi desgracia, ese gen no lo heredé por lo que esa indudablemente útil cualidad nunca se ha manifestado con fuerza en mi carácter, bastante introvertido. Romper el hielo jamás me ha resultado fácil. Enseguida me sentía incómoda al verme rodeada de gente, me retraía y transmitía esa sensación a los demás. Procuraba desaparecer en cuanto veía ocasión de hacerlo y me preocupaba bastante poco, por no decir nada, el tema de la popularidad. Una vez tenía conformado mi pequeño círculo de amigos, no necesitaba ampliarlo con ramificaciones, intersecciones ni uniones con otros grupos. A más extenso el círculo, lógicamente mayor cabida y más posibilidades de encontrar entre sus miembros a alguien con quien se encaje. La diversificación de la muestra va a favor de la estadística de probabilidades.
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| Sir Frank Dicksee "Romeo y Julieta" |
No sólo era difícil encontrar a alguien del sexo opuesto que compartiese mis aficiones sino que, los que había, eran aún menos sociables que yo. Hay momentos en los que el anhelo romántico supera el sentido común y una ácida naranja termina emparejada con un amargo pomelo. La combinación resultante no beneficia a ninguno de los dos cítricos. No hay que rendirse, según se descarta al resto de los frutos también se hace hueco para que aparezca, bien escondida al fondo del cajón, la mitad idónea.
lunes, 11 de junio de 2012
El beso de Buenas Noches
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| Jessie Willcox Smith |
Si no venía espontáneamente, la reclamábamos: "¡Mamá, nuestro besito!". Entonces aparecía con diligencia por la puerta, se acercaba primero a la cama de hermanísima a darle el suyo, y luego venía a la mía. Aquel breve gesto solía asociar un amago de abrazo en el que yo ponía mis brazos alrededor de su cuello, para así alargar en un segundo aquel instante. Después se alejaba y entornaba la puerta, sin cerrarla por completo para dejarnos nuestra "lucecita". El tamaño justo de la rendija venía dictado por nuestras instrucciones desde la cama. Siempre intentábamos arañar "un poquito más", aunque hay que reconocer que la Señora nos hacía caso omiso y lo dejaba cómo le parecía oportuno.
En la granja el ritual del beso de "Buenas Noches" era muy distinto. Para empezar precisaba su tiempo. Cuando estábamos allí, nuestra madre no subía a la habitación, sino que se quedaba en el salón con el resto de los adultos, generalmente con alguna película de fondo que nunca era apta para públicos infantiles (aunque no le viésemos los rombos). A hermanísima le encantaba remolonear, y cotillear mientras tanto algo de la conversación y del argumento de la película. En una ocasión vio más escenas de Drácula de las aconsejables para su naturaleza medrosa. Como siempre, me tocó pagar el pato de su curiosidad: a partir de esa noche, en vez de disponer de nuestras dos camas separadas, para evitar que la quejicosa chiquilla pasase miedo, nos devolvieron a dormir juntas a la estrecha de matrimonio bien avenido, cosa que no eramos. Para colmo, tuve a la plasta miedica pegada a mí como una lapa el resto de las vacaciones. No era algo excepcional: en Linares le daba miedo subir sola al piso de arriba y siempre la debía acompañar al baño.
Según rugía el león de la Metro en el televisor, comenzaba la ronda de besos. Era fundamental dar las buenas noches a todos los presentes, sin olvidos ni excepciones. Excluir accidentalmente a alguno era motivo de ofensa, y sería seriamente recriminado al día siguiente. Puede parecer algo fácil de cumplir, pero no siempre lo era. La granja era un punto clave de reunión de toda la familia y durante las vacaciones, con mucha frecuencia, el enorme salón se hallaba copado de visitantes, repartidos entre los sillones, la mesa, las sillas cercanas a la puerta y la cocina (en la que algunos trasteaban mientras la tita Mercedes lavaba los platos y se escaldaba las manos. El agua caliente del día se gastaba en eso, porque lo que es para la ducha nunca había más que un par de gotas que ni siquiera bastaban para convertir el finísimo chorrillo helado en un líquido tibio). Incluso había que revisar la despensa, no anduviese alguien perdido en su interior y se fuese a quedar sin su beso. Tampoco era mala idea hacerlo, no fuese a ser que padeciese del corazón y el calambrazo del interruptor le hubiese provocado un síncope.Tras un número variable de abrazos de buenas noches, que nunca bajaba de ocho y que generalmente oscilaba entre los diez y los treinta, y tras escuchar los respectivos consejos de las titas, hermanísima y yo estábamos dispuestas a enfrentarnos a aquellas aciagas y tenebrosas escaleras que tanto imponían a la asustadiza niña. La clavija de la luz del tramo inferior era casi tan traicionera como la de la despensa mientras que la del tramo superior se encontraba al final del mismo. Para conseguir que la niña subiese, me tocaba correr escaleras arriba, para lo que resultaba útil el salto de la primera electrocución, y a ciegas tantear la pared hasta encontrar la llave. Por supuesto, luego debía bajar de nuevo todos los escalones para apagar la luz de abajo. El piso superior era grande, silencioso y muy oscuro. El baño estaba al lado de las escaleras y el invernal congelador que hacía las veces de nuestro dormitorio, al fondo. Para progresar hasta él, tocaba hacer un nuevo juego de luces: hermanísima esperaba en un lugar iluminado y yo avanzaba despacio entre las sombras, esquivando obstáculos para no dejarme los dientes en el trayecto, mientras encendía unas lámparas y apagaba otras. Una vez llegábamos a nuestra meta, nos desnudábamos pegadas al radiador, colocado en la puerta de comunicación con la habitación de mi hermano y la tita Mercedes con la más que optimista pretensión de calentar ambas estancias (y no lograrlo con ninguna). Los esquijamas acolchados eran imprescindibles. También las bolsas de agua caliente, pero no había suficientes para todos los alojados en esa época de alta ocupación así que debíamos conformarnos con nuestro propio calor, aunque ni siquiera esa idea conseguía reconciliarme con la de dormir con hermanísima.
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| Christian Birmingham: The Snow Queen |
martes, 5 de junio de 2012
¡FELIZ CUMPLE MARÍA!
Sin embargo su vida está lejos del glamour de las pasarelas y los diseñadores. En realidad me recuerda mucho a la protagonista de las novelas de "Mrs. Tim" de D. E. Stevenson (la sobrina-nieta de Robert Louis Stevenson). Ambas comparten el hecho de ser esposas de militar y de tener que sobrevivir a los destinos y ausencias que el trabajo de sus maridos les exige. Afortunadamente a mi prima la ha traído a Madrid con lo que, dentro de los límites que esta urbe impone, podemos vernos con cierta regularidad. Muchas veces las visitas se distancian más de lo que nos gustaría a ambas. Por suerte, o por desgracia, sus dos niños cogen catarros ocasionales por los que me tiene que llamar para consultarme. Es una de las ventajas de la medicina: es una excusa muy útil para mantener el contacto. Así que, aunque el motivo sea profesional, una vez resueltas las dudas, aprovechamos la coyuntura para hacer una puesta al día.
Pese a que su profesión nada tiene que ver con la moda y que en el ínterin ha tenido a sus dos preciosísimos críos, no sé si debido al trajín continuo en el que vive, mantiene su estupenda figura de modelo. Hace poco la acompañé a comprarse un vestido para la próxima boda de su "reformado" hermano. Si vestida de calle, con unas simples mallas, botas y camiseta, ya le luce la ropa, al ponerse los trajes de fiesta parecía recién salida de la pasarela. Todos los vestidos le sentaban bien. Cortos, largos, entallados o evasés se le encajaban como hechos a medida y realzaban sus estilizadas curvas. En su caso no se formaban ni bolsas, ni huecos, ni tiranteces ni ninguno de los demás problemas que afectan al resto de los mortales. La cuestión se limitaba a decidirse por uno de esos diseños, en el color más favorecedor para su tono de piel, naturalmente bronceada. Pero lo mejor no es que su persona resulte agradable de contemplar, que para eso ya existen las maniquíes y las muñecas, sino que también lo es el estar en su compañía. Es inevitable: es buena, cariñosa y aún más elegante en su trato que en su porte.
¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES MARÍA!
sábado, 2 de junio de 2012
Picardía
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| Zoe Mozert |
Me acuerdo especialmente de las celebraciones familiares en las que le tiraba del brazo a mi progenitor para sacarle a bailar. Él parecía reticente, le gustaba hacerse de rogar. No obstante mi padre siempre ha disfrutado con la música, en cualquiera de sus variedades, y una ver cubierto el expediente de los ruegos, se dejaba arrastrar a la pista sin mayores problemas. Con mi tía se solía crear entonces el problema de "decidir quién de los dos llevaba la voz cantante" y, para mi sorpresa, siempre ganaba ella. No se cortaba en corregirle si lo consideraba necesario y el otro se dejaba guiar sin rechistar. ¿Cómo lo conseguía? A estas alturas me sigue pareciendo un misterio. Agradecería infinito un ápice de esa mano izquierda porque me resultaría verdaderamente útil a la hora de tratar a mis pacientes. Esa capacidad de conseguir que hagan lo que se les dice, como si se estuviese en posesión de la razón absoluta y sin que se les pase por la cabeza la idea de contradecirme, haría mi trabajo mucho más sencillo (y no sólo el trabajo). Supongo que esa virtud requiere un talante y una paciencia de los que por desgracia carezco y que ella posee en abundancia: todo le parece bien, es en extremo complaciente y nunca se impone. Con esas cualidades: ¿quién puede negarse a sus demandas? Afortunadamente, soy lo suficientemente parecida a mi padre como para acceder a sus peticiones con un "sí bwana" lleno de convencimiento, así que me conformaré con dejarme arrastrar por su buena influencia y, a imitación de mi progenitor, haré lo que me diga.
¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES TITA!
viernes, 1 de junio de 2012
Carta de Titón: Homenaje "Despedida de Solteros"
Esta carta la ha escrito Titón a modo de crónica y sentido agradecimiento al homenaje en su despedida del pasado sábado. Queda aquí, transcrita textualmente:
"El blog de Grumpy se ha convertido en una "Granja" virtual donde con mucha ilusión, celebramos cumpleaños, santos, compartimos recuerdos y damos fe de nuestras innumerables andanzas. Por eso, la autora y dueña de este punto de reunión en la red, me ha concedido el honor de publicar una pequeña carta de agradecimiento para esta gran familia, a la que tengo la suerte de pertenecer. No soy muy buen escritor pero creo que, por aquí, podré transmitiros mi más sincera gratitud por el rato tan inolvidable que nos hicisteis pasar a mi Futura y al que suscribe.
Servidor, se casa contra Pompidú (también conocida como la Jefa). Esta circunstancia supuso y supone una gran alegría para la familia, no solo por la mano de comer que nos vamos a pegar en el banquete (citando a Grumpy: en esta familia nadie muere de inanición) sino porque mi Futura se ha ganado el cariño y simpatía de todos durante estos 10 años de "entrenamiento".
Este pasado sábado los "plimates" conseguisteis algo que pensaba muy difícil; sorprenderme y emocionarme. Ya sabéis que siempre he estado al pie del cañón, junto con el infatigable Choce y nuestra Fundación, para preparar toda clase de números, teatros y canciones. Han sido muchos años disfrutando de la compañía de mis primos y hermanos inventando disparates de todo tipo, por eso pensaba que, a estas
alturas, nada podría dejarme con la boca abierta. Pero, esta familia es grande, y no por la cantidad de miembros, que también, sino por la calidad humana que tienen sus integrantes.
La celebración se realizó en los Orzaes, un salón que nunca falla y que siempre agrada. Tuvimos la suerte de contar con intimidad, una pantalla gigante y un buen equipo de sonido. La magia, la pusieron los asistentes. La velada ya comenzó con sorpresas, pues nada más llegar, la Jefa y yo nos encontramos con unos retratos gigantes de nuestra "fachada" que presidían la mesa. Los cuadros, con las imágenes que salen en la invitación de boda, son una verdadera pasada, todo obra de Choce al que tengo que agradecer de todo corazón la logística y organización del evento. Mi hermano es así, es genial en todos los sentidos. Muchas veces comentamos, con orgullo, lo bueno que es, pero los que hemos tenido la suerte de organizar y compartir proyectos con él, podemos asegurar que lo de "bueno" se le queda corto. También la prima Palometa había realizado unas muñequitas chulísimas para las féminas asistentes al homenaje. Nos quedamos sorprendidos al ver lo conseguida que le había quedado "la Puni", y nos reímos al comprobar que Yoladina parecía un playmobil.
Después de nuestra llegada y el correspondiente besuqueo (eso no puede faltar, al igual que la comida) llegó el momento de la pitanza. Durante el papeo, nuestro querido Gonca hizo gala de su don para el humor, y nos contagió su risa escandalosa (muahajaaaa). Comenzó contando algunas de las andanzas de mi queridísimo Janlik, concretamente sus tórridos baños en ropa interior provocativa. También recordé alguna de las bromas telefónicas que el paciente Janlik ha tenido que aguantar con su característico temple. Durante la comida seguíamos levantándonos para echarnos fotos y renovar besos y abrazos (qué se le va a hacer, "semos" así). El Catedrático aprovechó para hacer un reportaje fotográfico completísimo a mi futura, haciendo gala de su debilidad por la sonrisa de la Jefa, algo que me llena de satisfacción, por supuesto. Así continuó todo, dentro de los que viene siendo una autentica "plimada" como llamamos comúnmente a este tipo de eventos, aunque nos juntemos varias generaciones, y no todos sean familiares de sangre.
Después del postre vino la sorpresa, un pequeño...que digo pequeño, grandísimo homenaje que brindaron en honor a Pompidu y de quien esto escribe. No sé sí Choce montó el vídeo de esa manera a propósito, pero lo cierto es que no podía haberlo hecho mejor. Todos tomaron posiciones frente a la pantalla y se dispusieron a ver el misterioso homenaje. Comenzó simpático con unos montajes de la Jefa y yo, en situaciones conyugales de todo tipo. Después comenzó la verdadera sorpresa, una sucesión de vídeos que habíais organizado con nocturnidad y alevosía.
Nos emocionaron sobremanera, las palabras de JMD y Li, mis padres. Jamás pensaba que mi padre y mi madre se pondrían tras una cámara para dedicarme unas palabras tan bonitas. Sin duda las guardaré en la memoria como el mejor premio que puede recibir un hijo. Con el vídeo de los Tatos pude soltar el nudo de emoción que me había provocado el número anterior con un par de buenas carcajadas. Los sumos se batieron en combate singular con gran maestría, y sobre todo con la simpatía que caracteriza a mis primos.
A continuación tuvo lugar el baile de la vieja del Visillo, protagonizado por mis queridísimos sobrinos, de los que me siento orgulloso y profundamente enamorado. Los Merluzos, como denominamos coloquialmente al dueto, estuvo genial, al más alto nivel de los mismísimos miembros de la fundación. Más tarde, nos prepararon la coreografía de Macaco, donde se salieron del plano. Por supuesto, sus padres, estuvieron a tope haciendo todas las labores tras las cámaras. Acto seguido, la música continuó de la mano del Tito Fernández y la tita Merche, que habían compuesto unas sevillanas especiales para los contrayentes. El arte se derrochó por los cuatro costados de la escena. Yoladina hacia el acompañamiento y el Blanco hizo un poco de play back, lo que también arrancó las risas de los presentes.
Pasando a un punto más tranquilo, apareció las grandísima Salomé, otro de los miembros destacados de la fundación, y también organizadora logística del homenaje. Apareció caracterizada como Sor Presa, una monja que tuvo que recurrir a las argucias de la Fundación para salvar su convento. Me trajo palabras que llegaron al corazón porque además de decirlas con sentimiento, siempre he sentido una debilidad especial por mi prima que me ha ayudado y escuchado en todos los problemas que he tenido a lo largo de estos años. Sobre todo en los relacionados con mis estudios de magisterio y el concurso de oposición. Sin su ayuda, no hubiera llegado a ser el maestro que soy hoy, siempre estaré en deuda con ella.
Llegó el momento del grandísimo Janlik, tal vez lo de grandísimo sea un poco exagerado sí solo tenemos en cuenta su estatura, pero sí medimos su bondad, el adjetivo se queda muy pequeño. Desde la última vez que nos llevaron al cuartelillo, no había visto a Calzoncillos con tanta soltura delante de una cámara que no fuera la de seguridad del Corte Inglés. Me dedicó unas escuetas pero profundas palabras, tal y como acostumbra, pero además me regaló un par de vídeos que fueron ovacionados merecidamente.
No podía faltar mi padrino, Sr. Oreja de Pollo. Aunque sus sketch fueron totalmente cómicos y me hicieron reír, lo cierto es que luego me llevaron a reflexionar sobre la gran relación que me une con mi primo. Sus vídeos me encantaron, pero lo que más me sorprendió fue que podía recitarlos de memoria mientras los veía. Él sabía que me gustarían y no fallo. Hemos compartido tantos buenos recuerdos y fechorías que nada sería lo mismo sin el Sr. Oreja. Mi prima Kunta fue la gran revelación, me regaló unos consejos para la vida conyugal llenos de la gracia que los caracteriza. También pude ver la intrusión de mi querida Chuelos. Sin duda me ilusionó mucho verlas.
Los sabios consejos de nuestro querido Gandalf y su inseparable Yoladina no tardaron en llegar y fueron acogidos con toda mi admiración. Recordaron anécdotas del pasado para recordarnos, por si se nos había olvidado con tanto estrés, que tenemos que disfrutar este momento. Me quedo también con la última frase del Blanco, algo así como: "Buscad el amor, porque tiene tendencia a traspapelarse"
En el blog, se puede ver la gran reunión que tuvo lugar para conmemorar el 97 aniversario de la tita Inés. En ese evento, muchos provecharon la ocasión para mandarnos mensajes de cariño y apoyo para la nueva pareja. Pal lo hizo con simpatía. Las Periquitas (prole de Hermanísima) nos hicieron reir cuando Ciclón se disfrazó de "tío de la vara". La anfitriona de esta entrada, Grumpy, nos mando buenos deseos junto con su inseparable House. También tuve la oportunidad de hablar con ellos durante la celebración del homenaje, y aunque eso me hizo perder el ritmo con las gambas, se da por bien empleado, pues siempre merece la pena conversar con ellos. Mi General también me dedicó un ¡qué pasa "brother"! Y nada más cierto, pues como él me dijo, y yo le emulo por aquí; siempre me tendrás como hermano.
El Choce también me dedicó buenos deseos y palabras de felicidad. Se plantó frente a la cámara como el que se planta para hacer un vídeo para un casting. Haciendo gala de su oratoria y entonación adquirida en sus andanzas como actor amateur, me mando todo su cariño, que no es poco a la vista de todas las complicaciones que se ha tomado para regalarnos un homenaje hecho por todos. Mi futura, vecina en este caso, también venció su vergüenza y nos hizo un escueto pero cariñoso saludo que le garantizan tener sal o un "puñao" de fideos cuando le haga falta. Ya casi terminando, y según Choce, ajustándose al plazo de envío de material para el homenaje, llegaron los Jorges (los 3) desde tierras brasileñas. Nos hicieron un montaje con fotos genial, que nos hizo sentirlos muy cerca estando tan lejos, que grandes. Cuando vea a mi sobrino/a le podré decir que estuvo en mi despedida de soltero, estando en Brasil y en el vientre de su madre ¡¡¡ qué tecnologías!!

Me dejo lo mejor para el final, pero es que no puede ser de otra manera. Mi hermana Pasti y el amado Posti (o Barsito), hicieron otra dedicatoria emotiva (por parte de mi hermana) e irónica y llena de sarcasmo ( made in Posti). Por supuesto siempre contaré con mi hermana, tal y como ella me dice en el vídeo, y seguiré algún consejo de Posti, aunque no todos porque sino no llego al altar. Para los que seguís, los correos de primadas, habréis visto que siempre mando con cariño y afecto un beso/abrazo para mi hermano Posti, aunque siempre cosecho rechazos y algún que otro "maricón". Pero ese día, aquella noche, no tuve que robarle un tiento, él fue el que se me ofreció y yo ( y Paqui) nos aprovechamos, pues no siempre se encuentra tan cariñoso, pero ya me echará de menos.
Comencé a escribir, y la verdad que me doy cuenta del gran tocho que os estoy pegando, pero os merecéis, como mínimo, que invierta las palabras y el tiempo necesario para hacer una crónica decente de uno de los mejores días de mi vida. Estoy seguro de que se me quedan muchos detalles en el tintero, podría hablar otro par de párrafos de lo bien que lo pasamos en la casa de la Geme M, de la tarta estupenda de Yoladina, de las galletas temáticas que me regalo mi "hermanita" Patos, de los bailes que se pegó el merluzo...pero estoy seguro que a mas de uno le escuecen los ojos de tanto leer.
Concluyo diciendo que tanto Paqui como yo, estamos profundamente agradecidos por todas las atenciones mostradas el pasado 26 de Mayo. Gracias a todos los que hicisteis posible el evento, a todos a los que os esforzasteis en venir o regalarnos vuestra presencia en el vídeo. Os echamos de menos a los que no pudisteis estar presentes, es inevitable y entrañable.
Espero que algún día pongan una foto de todos nosotros al lado de la definición de "familia" en el diccionario y que en una de sus acepciones diga: "Familia: fabrica de recuerdos buenos e inolvidables"
Con toda nuestra gratitud y cariño: Pompidú y Titón."
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| Norman Rockwell |
Servidor, se casa contra Pompidú (también conocida como la Jefa). Esta circunstancia supuso y supone una gran alegría para la familia, no solo por la mano de comer que nos vamos a pegar en el banquete (citando a Grumpy: en esta familia nadie muere de inanición) sino porque mi Futura se ha ganado el cariño y simpatía de todos durante estos 10 años de "entrenamiento".
Este pasado sábado los "plimates" conseguisteis algo que pensaba muy difícil; sorprenderme y emocionarme. Ya sabéis que siempre he estado al pie del cañón, junto con el infatigable Choce y nuestra Fundación, para preparar toda clase de números, teatros y canciones. Han sido muchos años disfrutando de la compañía de mis primos y hermanos inventando disparates de todo tipo, por eso pensaba que, a estas
alturas, nada podría dejarme con la boca abierta. Pero, esta familia es grande, y no por la cantidad de miembros, que también, sino por la calidad humana que tienen sus integrantes.
La celebración se realizó en los Orzaes, un salón que nunca falla y que siempre agrada. Tuvimos la suerte de contar con intimidad, una pantalla gigante y un buen equipo de sonido. La magia, la pusieron los asistentes. La velada ya comenzó con sorpresas, pues nada más llegar, la Jefa y yo nos encontramos con unos retratos gigantes de nuestra "fachada" que presidían la mesa. Los cuadros, con las imágenes que salen en la invitación de boda, son una verdadera pasada, todo obra de Choce al que tengo que agradecer de todo corazón la logística y organización del evento. Mi hermano es así, es genial en todos los sentidos. Muchas veces comentamos, con orgullo, lo bueno que es, pero los que hemos tenido la suerte de organizar y compartir proyectos con él, podemos asegurar que lo de "bueno" se le queda corto. También la prima Palometa había realizado unas muñequitas chulísimas para las féminas asistentes al homenaje. Nos quedamos sorprendidos al ver lo conseguida que le había quedado "la Puni", y nos reímos al comprobar que Yoladina parecía un playmobil.
Después de nuestra llegada y el correspondiente besuqueo (eso no puede faltar, al igual que la comida) llegó el momento de la pitanza. Durante el papeo, nuestro querido Gonca hizo gala de su don para el humor, y nos contagió su risa escandalosa (muahajaaaa). Comenzó contando algunas de las andanzas de mi queridísimo Janlik, concretamente sus tórridos baños en ropa interior provocativa. También recordé alguna de las bromas telefónicas que el paciente Janlik ha tenido que aguantar con su característico temple. Durante la comida seguíamos levantándonos para echarnos fotos y renovar besos y abrazos (qué se le va a hacer, "semos" así). El Catedrático aprovechó para hacer un reportaje fotográfico completísimo a mi futura, haciendo gala de su debilidad por la sonrisa de la Jefa, algo que me llena de satisfacción, por supuesto. Así continuó todo, dentro de los que viene siendo una autentica "plimada" como llamamos comúnmente a este tipo de eventos, aunque nos juntemos varias generaciones, y no todos sean familiares de sangre.
Después del postre vino la sorpresa, un pequeño...que digo pequeño, grandísimo homenaje que brindaron en honor a Pompidu y de quien esto escribe. No sé sí Choce montó el vídeo de esa manera a propósito, pero lo cierto es que no podía haberlo hecho mejor. Todos tomaron posiciones frente a la pantalla y se dispusieron a ver el misterioso homenaje. Comenzó simpático con unos montajes de la Jefa y yo, en situaciones conyugales de todo tipo. Después comenzó la verdadera sorpresa, una sucesión de vídeos que habíais organizado con nocturnidad y alevosía.
Nos emocionaron sobremanera, las palabras de JMD y Li, mis padres. Jamás pensaba que mi padre y mi madre se pondrían tras una cámara para dedicarme unas palabras tan bonitas. Sin duda las guardaré en la memoria como el mejor premio que puede recibir un hijo. Con el vídeo de los Tatos pude soltar el nudo de emoción que me había provocado el número anterior con un par de buenas carcajadas. Los sumos se batieron en combate singular con gran maestría, y sobre todo con la simpatía que caracteriza a mis primos.
A continuación tuvo lugar el baile de la vieja del Visillo, protagonizado por mis queridísimos sobrinos, de los que me siento orgulloso y profundamente enamorado. Los Merluzos, como denominamos coloquialmente al dueto, estuvo genial, al más alto nivel de los mismísimos miembros de la fundación. Más tarde, nos prepararon la coreografía de Macaco, donde se salieron del plano. Por supuesto, sus padres, estuvieron a tope haciendo todas las labores tras las cámaras. Acto seguido, la música continuó de la mano del Tito Fernández y la tita Merche, que habían compuesto unas sevillanas especiales para los contrayentes. El arte se derrochó por los cuatro costados de la escena. Yoladina hacia el acompañamiento y el Blanco hizo un poco de play back, lo que también arrancó las risas de los presentes.
Pasando a un punto más tranquilo, apareció las grandísima Salomé, otro de los miembros destacados de la fundación, y también organizadora logística del homenaje. Apareció caracterizada como Sor Presa, una monja que tuvo que recurrir a las argucias de la Fundación para salvar su convento. Me trajo palabras que llegaron al corazón porque además de decirlas con sentimiento, siempre he sentido una debilidad especial por mi prima que me ha ayudado y escuchado en todos los problemas que he tenido a lo largo de estos años. Sobre todo en los relacionados con mis estudios de magisterio y el concurso de oposición. Sin su ayuda, no hubiera llegado a ser el maestro que soy hoy, siempre estaré en deuda con ella.
Llegó el momento del grandísimo Janlik, tal vez lo de grandísimo sea un poco exagerado sí solo tenemos en cuenta su estatura, pero sí medimos su bondad, el adjetivo se queda muy pequeño. Desde la última vez que nos llevaron al cuartelillo, no había visto a Calzoncillos con tanta soltura delante de una cámara que no fuera la de seguridad del Corte Inglés. Me dedicó unas escuetas pero profundas palabras, tal y como acostumbra, pero además me regaló un par de vídeos que fueron ovacionados merecidamente.
No podía faltar mi padrino, Sr. Oreja de Pollo. Aunque sus sketch fueron totalmente cómicos y me hicieron reír, lo cierto es que luego me llevaron a reflexionar sobre la gran relación que me une con mi primo. Sus vídeos me encantaron, pero lo que más me sorprendió fue que podía recitarlos de memoria mientras los veía. Él sabía que me gustarían y no fallo. Hemos compartido tantos buenos recuerdos y fechorías que nada sería lo mismo sin el Sr. Oreja. Mi prima Kunta fue la gran revelación, me regaló unos consejos para la vida conyugal llenos de la gracia que los caracteriza. También pude ver la intrusión de mi querida Chuelos. Sin duda me ilusionó mucho verlas.
En el blog, se puede ver la gran reunión que tuvo lugar para conmemorar el 97 aniversario de la tita Inés. En ese evento, muchos provecharon la ocasión para mandarnos mensajes de cariño y apoyo para la nueva pareja. Pal lo hizo con simpatía. Las Periquitas (prole de Hermanísima) nos hicieron reir cuando Ciclón se disfrazó de "tío de la vara". La anfitriona de esta entrada, Grumpy, nos mando buenos deseos junto con su inseparable House. También tuve la oportunidad de hablar con ellos durante la celebración del homenaje, y aunque eso me hizo perder el ritmo con las gambas, se da por bien empleado, pues siempre merece la pena conversar con ellos. Mi General también me dedicó un ¡qué pasa "brother"! Y nada más cierto, pues como él me dijo, y yo le emulo por aquí; siempre me tendrás como hermano.
El Choce también me dedicó buenos deseos y palabras de felicidad. Se plantó frente a la cámara como el que se planta para hacer un vídeo para un casting. Haciendo gala de su oratoria y entonación adquirida en sus andanzas como actor amateur, me mando todo su cariño, que no es poco a la vista de todas las complicaciones que se ha tomado para regalarnos un homenaje hecho por todos. Mi futura, vecina en este caso, también venció su vergüenza y nos hizo un escueto pero cariñoso saludo que le garantizan tener sal o un "puñao" de fideos cuando le haga falta. Ya casi terminando, y según Choce, ajustándose al plazo de envío de material para el homenaje, llegaron los Jorges (los 3) desde tierras brasileñas. Nos hicieron un montaje con fotos genial, que nos hizo sentirlos muy cerca estando tan lejos, que grandes. Cuando vea a mi sobrino/a le podré decir que estuvo en mi despedida de soltero, estando en Brasil y en el vientre de su madre ¡¡¡ qué tecnologías!!

Me dejo lo mejor para el final, pero es que no puede ser de otra manera. Mi hermana Pasti y el amado Posti (o Barsito), hicieron otra dedicatoria emotiva (por parte de mi hermana) e irónica y llena de sarcasmo ( made in Posti). Por supuesto siempre contaré con mi hermana, tal y como ella me dice en el vídeo, y seguiré algún consejo de Posti, aunque no todos porque sino no llego al altar. Para los que seguís, los correos de primadas, habréis visto que siempre mando con cariño y afecto un beso/abrazo para mi hermano Posti, aunque siempre cosecho rechazos y algún que otro "
Comencé a escribir, y la verdad que me doy cuenta del gran tocho que os estoy pegando, pero os merecéis, como mínimo, que invierta las palabras y el tiempo necesario para hacer una crónica decente de uno de los mejores días de mi vida. Estoy seguro de que se me quedan muchos detalles en el tintero, podría hablar otro par de párrafos de lo bien que lo pasamos en la casa de la Geme M, de la tarta estupenda de Yoladina, de las galletas temáticas que me regalo mi "hermanita" Patos, de los bailes que se pegó el merluzo...pero estoy seguro que a mas de uno le escuecen los ojos de tanto leer.
Concluyo diciendo que tanto Paqui como yo, estamos profundamente agradecidos por todas las atenciones mostradas el pasado 26 de Mayo. Gracias a todos los que hicisteis posible el evento, a todos a los que os esforzasteis en venir o regalarnos vuestra presencia en el vídeo. Os echamos de menos a los que no pudisteis estar presentes, es inevitable y entrañable.Espero que algún día pongan una foto de todos nosotros al lado de la definición de "familia" en el diccionario y que en una de sus acepciones diga: "Familia: fabrica de recuerdos buenos e inolvidables"
Con toda nuestra gratitud y cariño: Pompidú y Titón."
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