domingo, 18 de diciembre de 2011

Especial dominical: 40 aniversario

Hoy es el 40 aniversario de los titos favoritos de toda la familia. Esa posición se la han ganado a pulso por la infinita paciencia, su buena conversación, su generosa disposición, su cariño y la sensatez de todos sus consejos.

Mi tía ha sido la encargada de enseñar a leer y a comportarse a casi todos los primos linarenses. Para ello contó con la ayuda de un singular lenguaje de signos, de un gracioso gato, Micho, que coloreaba las letras de los libros y con cientos de divertidas canciones. Tanto dentro como fuera del colegio era la sal y la animación en persona. Mi tío ha sido un ejemplo no sólo para los niños sino también para los mayores y, entre las aspiraciones de muchos, se cuenta todavía el deseo de ser "un poquito más" como él.

Llevan 40 años de matrimonio pero su romance empezó mucho antes. Mi tío y mi madre eran compañeros de colegio y, dada la afinidad de caracteres entre ambos, los mejores amigos. Sin embargo, el romance en la relación con la familia entró de la mano de la chispeante tita Lucky que aportó la alegría a la seriedad del dúo.

Durante su matrimonio han hecho gala de todas sus cualidades. Situaciones que para otros podrían haber supuesto razones más que suficientes para hundirse en amargura, para ellos sólo eran una manera más de demostrar la pasta de la que estaban hechos y han afrontado con infinito amor y ternura todas las difíciles tareas en las que se han visto involucrados.

Desde su jubilación gozan de una libertad que no habían conocido y, como siempre, disfrutan de ello como si fuesen críos. Cualquier excusa es buena para ampliar horizontes y conocer todos esos lugares de los que tanto habían oído hablar. El aniversario es un motivo más de celebración pero para ellos todos los días de su vida han sido especiales.

Yo soy de esas que sueñan con ser "un poquito" como ellos y espero que compartan otros 40 años de felicidad y buenos consejos.

¡MUCHÍSIMOS BESOS DE GRUMPY Y EL DR. HOUSE!

sábado, 17 de diciembre de 2011

¡Feliz Cumpleaños Pompidulp!

Dentro de unos meses iremos de boda. A pesar de la avalancha de preguntas que recibían en todos los saraos familiares, los felices novios siempre se han mostrado reticentes a la hora de fijar la fecha de sus esponsales. Este hecho, en ocasiones, provocaba la "desesperación" del Dr. House, ya que se trata de la única boda de la historia por la que ha manifestado su expreso deseo de asistir.

Al igual que hermanísima y cuñadísimo, la pareja comenzó su relación cuando apenas eran unos chiquillos, mientras ambos estaban en el instituto, donde se conocieron. Desde entonces han transcurrido unos 10 años por lo que es normal que el Dr. House se impaciente ante la demora de la esperada ceremonia. Hace unos meses, el futuro matrimonio claudicó y nos confirmó finalmente los datos del dichoso evento.

Aunque suele ser mi tío, y futuro suegro de la cumpleañera de hoy, el que, llegado el momento, suele ser afectado por algún inoportuno problema que precisa de mi intervención profesional, no las tengo todas conmigo de que la que me requiera en esta ocasión no sea la mismísima novia. En mi última visita a Linares no pude verla porque la pobrecilla estaba ni más ni menos que con paperas y, para colmo, tuvo al afortunado novio en cuarentena de visitas. Desde el anuncio de la fecha del enlace, la emoción de los preparativos la ha afectado de tal manera, que no levanta cabeza.

Hace poco ha escogido el vestido de novia. A nadie le cabe ninguna duda de que irá guapísima, porque es en todo punto imposible que sea de otro modo. También sé que irá sonriendo, porque no la conozco con otro gesto. Es dulce, alegre, atenta y cariñosa. Mis primos consanguíneos son estupendos y da gusto cuando escogen tan bien a sus cónyuges. Si se cumplen las leyes de Mendel, su descendencia será tan encantadora como agotadora y perpetuará, e incluso mejorará, los rasgos familiares para la siguiente generación.

¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES!



jueves, 15 de diciembre de 2011

¡Feliz cumpleaños Patos!

Paula Romani
Posti y Patos son los pequeños de la familia aunque eso no significa que, por ello, nadie les vaya a pasar por alto. En este último sentido Patos se ha encargado de aprovechar muy bien su alimentación (de pequeña era muy generosa y, a pesar de las demostradas habilidades culinarias de su madre, no comía apenas con lo que, el resto de muertos de hambre, que mirábamos su plato con ojos golositos, tocábamos a más). Todo lo ha empleado en estirarse hacia arriba de manera que, a las primas más bajitas, nos saca una buena cabeza.

No sólo destaca por altura. A la hora de tomar la iniciativa, incluso dentro de nuestra imaginativa familia, no tiene parangón. Tiene ocurrencias para todo y, en su caso, el concepto que no vino de serie en su cerebro, fue el del aburrimiento. No es que se apunte a un bombardeo, sino que se encarga de idearlo y organizarlo.

Tiene un sentido práctico heredado directamente de su padre, para el que las cosas "o son o no son", sin más complicaciones. Una conversación con ella es la mejor terapia anticomeduras de cabeza que existe, cualidad de la que pudo beneficiarse mi angelical prima recientemente. Si eso no funciona, en momentos de bajón, se ofrecerá a sacar al desdichado de juerga y ejercerá encantada el papel de psicoterapeuta-anfitriona: alcohol para la anestesia, música atronadora para dejar de oír los propios pensamientos, baile para elevar el ánimo y  ligoteo insustancial con el que recuperar la autoestima. ¡Esa opción es infalible!

¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES PATOS!

jueves, 1 de diciembre de 2011

ROSQUILLOS DE LA ABUELA

Aunque esta receta también tiene su origen en Canena, los rosquillos no los tomábamos allí sino en la granja. Nos los hacía mi abuela materna y estaban deliciosos. Afortunadamente es una receta que rinde mucho y salían un millón de tiernos rosquillos, los justos y necesarios para alimentar a toda la troupe de primos y tíos. Si no se estaba al tanto, con el buen saque de estos últimos, una podía no llegar ni a las migas. Era buena idea interrumpir la lectura, principal causa de distracción en mi caso, para pulular por la cocina y vigilar los progresos en su elaboración. Si se abusaba de esta táctica se corría el riesgo de, o bien terminar castigada sin probarlos, o bien que la enganchasen a una para realizar faenas domésticas. ¡Menos mal que también se  podía espiar desde el patio y, en caso de ser detectada, se disponía de una buena vía de escape! Pese a la cantidad, nunca podían estropearse ni endurecerse ya que desaparecían ese mismo día. No los he probado tan buenos como estos en ninguna otra parte. Son un poco engorrosos pero merecen la pena.

ROSQUILLOS DE CANENA (de la abuela y la tita Carmen)

INGREDIENTES
Por cada huevo:
Zumo de media naranja
Ralladura de limón
1 cucharadita de canela molida
1 sobre de gaseosa
4 cucharadas hondas  de aceite desahumado con cáscara de limón (enfriado)
1 pizca de sal
2 cucharadas de leche
3 cucharadas de azúcar con colmo.

Harina (la que admita sin que la masa se ponga dura)

ELABORACIÓN
Batir todos los ingredientes y añadir la harina progresivamente hasta que tome un poco de consistencia pero siga blanda la masa.
Engrasarse las manos con lo que haya sobrado del aceite desahumado.
Hacer unos roscos finos (luego crecen y si son muy gruesos no se esponjan bien ni se cuecen del todo por el centro)
Escurrir en papel absorbente
En caliente: pasarlos por azúcar.




2º RECETA DE ROSQUILLAS

Esta otra receta es similar y también sale bastante buena. Es de una compañera de trabajo de mi madre, de cuando yo aún era colegiala, así que también forma parte de la cultura "vintage".  Algo menos esponjosos que los de mi abuela, para el que le gusten las rosquillas un poco más crujientes. Es cuestión de probarlas para elegir entre ambas.


INGREDIENTES
1 huevo
Aprox 3/4 kg harina
Zumo de un limón y ralladura de medio
1 cucharadita de canela molida
1 cucharadita de bicarbonato
8 cucharadas hondas  de aceite desahumado con cáscara de limón (enfriado)
1 pizca de sal
1 taza de leche
8 cucharadas de azúcar con colmo.

ELABORACIÓN
Batir el huevo en una fuente honda. Añadir las 8 cucharadas de aceite y luego el azúcar y la leche. Se echa el limón y la ralladura, la canela, el bicarbonato y la sal.
Se va añadiendo la harina progresivamente según se remueve la mezcla, que se vaya incorporando bien hasta que no se pueda mover con la cuchara. Se amasa entonces con las manos hasta que tome consistencia, aunque no demasiada. La masa no debe quedarse dura. Es mejor tener que ponerse un poco de aceite desahumado en las manos para evitar que se pegue a los dedos y evitar que se queden secos y harinosos.
Hacer unos rosquillos finos (luego se hinchan al freírlos)
Freír en abundante aceite de oliva bien caliente. Sacar a papel absorbente.
Antes de que se enfríen, pasarlos por un plato con azúcar.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Arroz con carabineros de la tita Mercedes

El día del cumpleaños de la tita, aproveché mi visita sorpresa para sonsacarle algunas recetillas con las que rellenar, aún más, el blog. Ya sabía la de las albóndigas así que tenía que ir a por las croquetas (que aún no he conseguido) o alguno de los famosos arroces. Algún postre canenero podía ser interesante, y se animaron con los rosquillos además de su famoso arroz con carabineros. Se supone que las cantidades son como para 6 personas (en previsión de que estas tengan buen saque y vengan acompañadas).

ARROZ CON CARABINEROS
INGREDIENTES
Medio kg mejillones
Un cuarto de chirlas
Un cuarto de gambas
Medio kg de anillas de calamar (congelar y descongelar para que se ablanden)
1 carabinero por persona.
Dejar los moluscos dos horas en agua con sal para que suelten la arena.
Cocer al vapor los mejillones, y sacarlos de su concha, y las chirlas.
Darles un hervor a las gambas y apartarlas.
Colar el agua de cocer el marisco y tirar el final para evitar que se cuele algo de arena, y ponerle todos los mariscos ya limpios.

REFRITO
Pochar 2 pimientos verdes a trozos y1 cebolla picada. Añadir unas alcachofas y guisantes a gusto del cocinero y los comensales. Darles una vuelta a los calamares.
Poner un tomate picado y 2 hojas de laurel.
Machacar: ajo, perejil, azafrán y pimienta y aclarar el mortero con un chorro de vino blando.
Cocerlo todo junto.

Medir 1 VASO DE ARROZ por cada 3 personas (1 puñado por persona más uno extra por cada 3 ó 4). Por cada medida de arroz poner 2 y media de caldo caliente.
Aproximadamente a los 8-10 minutos de cocción, añadir los carabineros.
El arroz tarda unos 18 minutos en cocerse como media (oscila de 15 a 20 min en función del tipo)
En el último minuto poner un poco de pimiento morrón.
Dejar reposar unos 5 minutos tapado con un paño, con el fuego apagado.

domingo, 27 de noviembre de 2011

RECETAS de Miss Corn

El viernes Miss Corn nos demostró con su aportación a los postres en la comida familiar en Fuenllana que ha heredado la mano mágica en la cocina de su abuela y su tía, y eso que, cómo quien dice, acaba de empezar su carrera entre los fogones. Tras degustar el resultado, esta no puede ser más prometedora. Me ha enviado las recetas de su contribución de aquel día que, por supuesto, os copio casi textualmente, a la espera de más.

RECETA TRUFAS  (Muy facilita)

Ingredientes:
600g de chocolate en trozos.
500g de nata líquida.
1cucharada café.

Cómo se hace:
Poner cazo con nata liquida y cuando hierva, retirar del fuego. Una vez fuera, echar una cucharada de café y cuando se disuelva, con el mismo calor y removiendo sin parar, añadimos el chocolate poco a poco, removiendo mucho. Vamos jugando con el fuego para que se funda.

Una vez que se disuelva todo, retiramos y lo ponemos en un bol para enfriar. Cubrirlo con papel film para que no le entre aire.

La crema estará lista cuando su centro este firme, aunque no demasiado duro. Después se puede darle forma con cucharas o moldes.



Receta de las TULIPAS

Ingredientes:
100g de azúcar.
100g de harina floja
100g de claras (1 ó 2 huevos)
100g mantequilla, sin quemar, sólo derretir.

Elaboración:
Se mezcla todo hasta que se haga homogéneo. Primero mezclas las claras con el azúcar, varillando todo el rato, despues la mantequilla derretida y, por último, la harina muy poco a poco porque si no se hace pegote. Hay que varillarlo mucho y, al final, sale la crema. También se puede hacer de cacao, si a esa misma masa se le echan unas dos cucharadas de cacao en polvo, se tinta y está de muerte.

Se saca la bandeja de horno, se pone por encima una lámina de  "SILPAT", es una tela revestida de silicona, de venta en tiendas de material de hostelería. En lo referente a cantidad de masa hay que poner poquita, porque en el horno se hincha. Además  las gordas no quedan igual, tienen que ser finitas. Se precalienta el horno a 180 grados. Hay que vigilarlo, sin abrir, sólo asomándose, hasta que se dore. Se saca y se coge rápidamente la lámina de silicona, ¡a los 5 segundos se enfría y se queda dura y no se podrá modelar!

Para darle forma, no viene mal un poco de imaginación. El otro día para hacerlas en casa utilicé un vaso chupito y con el culo hice las tulipas a modo tarrina. Se usa un paño y una espatula para despegarlo de la bandeja y, rápido rápido rápido, le damos la forma que queramos con el molde que tengamos a mano o que nos inventemos.

Miss Corn las hace de una en una, porque está sola y si no ¡no le da tiempo! De otro modo, si pretende moldearlas, el tema se le complica. Claro que no creo que le resulte difícil encontrar a alguien dispuesto a sacrificarse y comerse las "imperfectas".



sábado, 26 de noviembre de 2011

Saturday Evening Post: Comida en la Escuela de Cocina

Para empezar bien el fin de semana, decidimos organizar una pequeña reunión para irnos ayer a comer a la Escuela de Cocina de Fuenllana, donde estudia nuestra Miss Corn.  El homenaje era más que merecido después de la semanita de duro trabajo que llevaba arrastrando desde el largo y complicado quirófano del martes. Un poco de relax gourmet siempre viene bien para recuperarse. Al terminar la consulta esperé a mi señor padre que tenía que dar un curso y le pillaba bien acercarse para que así fuésemos juntos en mi coche al lugar de la comida. En el corto viaje de la universidad al hospital, según sus propias palabras, "flipó" con el transporte público de Madrid. Puede parecer increíble que semejante comentario venga de alguien que decidió que la vida en España era intolerable y que era mucho mejor hacerse americano. Claro que hay que tener en cuenta que en los USA lo del transporte público se limita a cuatro ciudades y que, además, no es recomendable hacer uso de él en determinados barrios. Menos mal que el de aquí es bueno, porque lo que es el tráfico diario deja mucho que desear.

Por supuesto llegamos los primeros, aunque en esta ocasión no se debió a que el resto de la familia se demorase. Contra todo pronóstico consiguieron encontrar el sitio a tiempo y sin problemas, pese a que me había equivocado al indicarles el número de salida de la carretera. Creo que voy a tener que cambiar mi opinión sobre el sentido de la orientación de mi madre. Hasta el momento la lectura de los mapas no había sido nunca su fuerte pero ayer me demostró sus enormes progresos en ese aspecto. Al único al que se le complicó el asunto fue al Dr. House, que se encontró el jueves con un cambio de planes en la programación del viernes lo que finalmente desembocó en que, por desgracia, fuese incapaz de asistir. Toda una pena porque le habría encantado.

El menú fue estupendo, así como el servicio, la atención y el sitio.  La sala no era para nada ruidosa, vicio que no se cuida habitualmente como es debido y del que pecan con frecuencia muchos lugares. También la separación entre las mesas era más que adecuada y, tanto la luz como la decoración, resultaban cálidas y agradables. Las alumnas-camareras sonreían continuamente, sin agobiar, aunque siempre pendientes de los detalles. Estaban de exámenes y espero que las calificasen con un merecido sobresaliente. En el centro de las amplias mesas había una bandeja con unas tostaditas muy finas y una mini-aceitera rodeada por unos pequeños cuencos de flor de sal de diferentes variedades.

De aperitivo nos ofrecieron unos cocktails a escoger entre: daiquiri de fresa, gin-tonic de naranja y margarita con lima. No soy muy aficionada a estas bebidas pero ya que estábamos en una escuela y para colmo en exámenes, supuse que debía "sacrificarme" para que las chiquillas pudiesen poner en práctica sus habilidades con la clientela. Me prepararon un daiquiri con poco alcohol (que había que conducir) con mucho sabor a fresa y que resultaba fresco, dulce y delicioso. Mis padres se decantaron ambos por las margaritas y mi hermano disfrutó del estupendo gintonic.
Junto con los cocktails nos trajeron unos largos tirabuzones de hojaldre dorado con parmesano y olivas negras, ligeros y sabrosos. El pan de nueces, mi favorito, de corteza muy crujiente, también era estupendo.
El primer plato del menú consistió en una crema de espárragos blancos con tropezones de tallos,  pequeños tacos de jamón y tradicionales picatostes recién hechos. Estaba buenísima y muy suave.
Como plato principal nos ofrecieron unos callos con lubina a la plancha. Mi hermanita y yo preguntamos si nos podían traer la lubina sin callos. Nuestra petición se vio recompensada por su sustitución por unos chipirones rellenos en su tinta que se deshacían en la boca. Los que tomaron los callos comentaron que estos estaban mantecosos y muy bien hechos.
Nuestros sufridos estómagos se encontraban ya bastante llenos y aún nos quedaban los postres. Este fue un plato de  degustación, con muestras de buen tamaño, formado por: un flan, con el dulzor y la textura ideales coronado por una peineta de caramelo, un cono (delicioso, me recordaba a las tejas buenas, para más inri luego descubrimos que había sido elaborado por Miss Corn) relleno de helado de yogur, no podían haber acertado mejor con mis preferencias, y un ramequin de crema catalana sedosa, tan buena que me recordó a las natillas de los Sentidos (y de la que le he pedido a Miss Corn la receta).

Con las infusiones digestivas (de frutas rojas, demasiado dulce para mi gusto) nos trajeron unos bocaditos rellenos de nata, crema pastelera y chocolate, negrísimo y buenísimo.  Nos guardaron en un recipiente los que nos sobraron. También nos llevamos una bandeja hecha de la misma galleta que los conos del helado con la que la mismísima Miss Corn nos salió a saludar. Para agradecernos la visita había inscrito las palabras en la masa.
La sorpresa final fue la cuenta, sin duda más que apta para todos los bolsillos. Semejante despliegue costó tan sólo 10 euros por persona. Creo que vamos a tener que convertir las visitas a Miss Corn en un rutina semanal.